Por cuarto año consecutivo Andrés Calamaro visitó Córdoba e hizo vibrar al público presente, que cantó absolutamente todas las canciones del repertorio seleccionado que gozó de algunas nuevas interpretaciones y guiños a clásicas páginas del rock mundial.
Distendido, bebiendo mucha agua mineral y charlatán, el Salmón, interactuó con el público, que a decir verdad no pareció oír atentamente, ya que el éxtasis colectivo (e inconciente) prefirió hacer valer su entrada.
Calamaro un tanto más serio se refirió al lamentable episodio que dejó como saldo la muerte del joven Mariano Ferreyra , al que dedicó “todos se van”, más un minuto a puro ruido.
El compositor de “Loco” desplegó canciones como “más duele” (honestidad brutal) subido a un funk elegante y grave, como su voz que se encuentra en un buen momento. También pasaron los clásicos “El salmón”, “out put in put”, en enérgicas versiones.
El sonido ajustado de la banda surfeó por varios estilos, siempre con su impronta de rock and roll: Tito Dávila(Teclados – coros) , Diego García (guitarra), Niño Bruno(batería), Candy Caramelo(bajo- coros) y Julián Kanevsky (guitarras), y el propio Andrés Calamaro en voz cantante y guitarrista de lujo; que tuvo problemas con su Telecaster – color verde agua con un toro grabado en negro – la que recuperó para la parte final del show. Pareció extrañarla.
Algo para destacar es el respeto que el cantante siente por aquellos músicos amigos que ya no están; algo que viene expresando desde hace una década larga. “Los chicos” fue un ejemplo de ello: hacia la coda final del tema, una de las tres pantallas se dedicó a proyectar imágenes de íconos de la cultura tales como el Che Guevara, Miguel Abuelo, Julián Infante, Luca Prodan, Rodrigo Bueno, entre otros.
También homenajeó a Carlos la Mona Jimenez, Mercedes Sosa y John Lennon: …”hace poco hubiera cumplido 70 años…” comentó antes de interpretar “Imagine”.
En algunos pasajes el músico bromeo con la audiencia : ” no me hagan decir que son más amargos que el fernet…”, en forma de chicana amistosa y haciendo referencia a sus dichos mal interpretados en el Uruguay, y de esa manera arengar aplausos para la banda, a la que definió como “los mejores músicos del mundo”.
Andrés Calamaro, en su paso por Córdoba, contó como invitado a Cuino Scornik con quien interpretó “El perro” y “Estadio Azteca”. También hubo momento para fuertes clásicos como “Costumbres Argentinas” o “Canal 69”.
Luego de dos vises el Salmón se mostró agradecido, y se despidió del publico cordobés que hizo del sold out una costumbre de salmón de estirpe rockera.
Nos alegra mucho ver resurgir los artistas nacionales, es un gran estímulo y ojalá continúe.
ResponderEliminarSaludos chicos!! Muy buena publicación.